Sierra Nevada se despide de “El Infierno” @ Black Bird

Con todo lo que ha cambiado la música en los últimos años: nuevos formatos, técnicas, usos, herramientas y, curiosamente, tener una banda requiere el mismo compromiso de siempre, pero sobre todo ganas y mucho, mucho curro. Puede que al principio, como en las parejas, todo sea alegría e ilusión, pero con el tiempo hay que mantener la magia; cuadrar horarios, dejarse la pasta en equipo, escribir canciones, cargar con los instrumentos, encontrar un público y demás.

Con el fantasma de la fama cada día más claramente fuera del tablero, muchas bandas necesitan desarrollar extraños mecanismos que justifiquen su puesta en escena. Y en un panorama tan confuso como este, lo más común es encontrar a quienes se escudan en el “qué más da, para mí esto es solo un hobby…”. Por suerte, Sierra Nevada ya hace mucho que demostró que estaban dispuestos a tomarse las cosas en serio. Muy en serio.

Aún dejando a un lado los videoclips de corte profesional, las ediciones en vinilo y la más o menos ambiciosa forma de publicar música en un constante (aunque todavía poco abultado) ir y venir de EPs, el esfuerzo y la imaginación que pone la banda en todo lo que hace es palpable. Y fue ese espíritu el que consiguió atraer a un buen puñado de fans, músicos y amigos a la Black Bird que respondieron a una simple aunque efectiva estrategia de comunicación: la despedida de “El Infierno”

La lógica dicta que todo ese esfuerzo tiene que dar fruto, y aunque es probable que Sierra Nevada nunca suene a gusto de todo el mundo, también quedó claro en esta “despedida” que la banda sigue creciendo. Tanto que hasta el propio Juan Arredondo bromeaba anunciando que en las nuevas canciones utiliza las dos manos para tocar el teclado.

Quizá lo más inquietante es que esta evolución parece perfilarse a través de un cierto miedo al silencio, una especie de sobrecarga constante de energía que, a ratos, entumece la capacidad de distinguir y disfrutar en profundidad de los detalles. Política musical de los actuales Sierra Nevada confirmada, por contraste, con la notable bombona de oxígeno que supuso el rescate de material de su primer EP y que, por otro lado, no es de extrañar con un cantante tan cargado de razones como Arredondo que ha encontrado en los tiempos que corren su mayor aliado.

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